Peter Diamandis, experto en genética molecular: “Estar sentado es el nuevo tabaquismo y nos pasamos todo el día sentados”


El sedentarismo es una de las principales preocupaciones de especialistas vinculados a salud y longevidad. Pasar demasiadas horas sentado, hacer poca actividad física y mantener rutinas con escaso movimiento son hábitos que distintos expertos asocian con problemas cardiovasculares, metabólicos y musculares, a tal punto que hasta se compara con el tabaquismo.
Uno de los que volvió a referirse al tema fue Peter Diamandis, médico formado en la Universidad de Harvard y graduado en genética molecular e ingeniería en el Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Durante una entrevista en el podcast del divulgador Dan Buettner, el especialista explicó que muchas personas subestiman el impacto negativo de pasar gran parte del día inmóviles frente a pantallas, escritorios o vehículos.
“Estar sentado es el nuevo tabaquismo y nos pasamos todo el día sentados”, afirmó Diamandis al hablar sobre hábitos cotidianos y salud a largo plazo. Según explicó el especialista, una gran parte de la población no alcanza niveles mínimos recomendados de actividad física, algo que termina afectando directamente distintos aspectos de la salud general y la expectativa de vida.
Diamandis señaló que el problema no pasa necesariamente por entrenar durante horas todos los días, sino por incorporar pequeñas rutinas de movimiento de manera constante dentro de la vida cotidiana.
Durante la conversación, remarcó que incluso actividades simples como caminar mientras se habla por teléfono o utilizar una bicicleta fija durante algunas tareas pueden ayudar a reducir el tiempo total de sedentarismo diario. La idea, según explicó, es evitar permanecer completamente quietos durante jornadas enteras de trabajo o estudio.
En la entrevista, Diamandis reconoció que muchas personas tienen dificultades para incorporar actividad física debido a responsabilidades laborales, familiares o económicas que limitan el tiempo disponible durante el día.
Por ese motivo, sostuvo que el objetivo inicial no debería ser alcanzar rutinas perfectas, sino generar hábitos sostenibles que puedan mantenerse en el tiempo sin convertirse en una carga imposible de sostener.
El especialista explicó que una de las estrategias más efectivas consiste en realizar algún tipo de actividad física apenas comienza el día, antes de que aparezcan otras obligaciones cotidianas. Según su experiencia personal, reservar las primeras horas de la mañana ayuda a evitar que las responsabilidades terminen desplazando completamente el ejercicio.
Diamandis contó que suele levantarse alrededor de las 5:30 de la mañana y dedicar las primeras dos horas del día a distintas actividades relacionadas con salud y longevidad. Durante ese tiempo combina ejercicio físico con otras tareas productivas para evitar la sensación de estar perdiendo tiempo y mantener una rutina que pueda sostener diariamente.
El especialista señaló además que intenta incorporar movimiento incluso mientras trabaja o escucha contenidos vinculados a sus proyectos profesionales y personales. Para él, integrar varias actividades al mismo tiempo facilita la constancia y reduce la sensación de esfuerzo asociada al ejercicio tradicional.
Otro de los puntos que destacó durante la charla con Dan Buettner fue la influencia del entorno y las relaciones sociales al momento de construir hábitos saludables a largo plazo. Diamandis recomendó rodearse de personas con intereses similares y generar actividades compartidas vinculadas al movimiento físico para sostener más fácilmente la motivación diaria.
Entre sus sugerencias apareció algo simple: organizar caminatas matutinas con amigos o conocidos para incorporar actividad física sin convertirla necesariamente en una rutina rígida de entrenamiento. Finalmente, remarcó que pequeños cambios sostenidos pueden tener un impacto importante sobre salud y bienestar con el paso de los años.
Fuente: www.clarin.com



